quienes somos contacto y situación servicios y tarífas
La mayoría de charcuterías a los que podríamos preguntar lo que venden, a buen seguro nos contestarían diciendo: ¡pues que va a ser! ¡jamones! O ¡fiambres! O....

Si a continuación siguiéramos preguntando por las diferencias entre su charcutería y las otras, a buen seguro que nos dirían cosas como mi charcutería es de más calidad, tiene un mayor surtido, goza de mas confianza y conocemos con detalle las inquietudes de nuestros clientes.

Bueno esto ya es algo diferente a la primera contestación, y es probable que sea algo más consistente, con más contenido comercial, y con más significado, que la primera respuesta, referida simplemente al producto que se ofrece. En esta segunda contestación se está haciendo alusión a atributos del establecimiento. Hemos pasado del producto a pensar en las características de la charcutería.

Si siguiéramos preguntando, es posible que la dificultad por las respuestas se haría cada vez más complicada, pero podríamos encontrar una respuesta forzada y límite que nos dijese: mira, “puestos a rizar el rizo”, yo vendo lo que mis clientes necesitan.

Es posible que esta respuesta nos pueda dejar un poco perplejos y desconcertados, pero no cabe duda, que ésta es la mejor de las respuestas posibles, y quien así lo piense; está en el quid de la cuestión y quién así actúe está en” la senda del buen camino”.

Y esto es así, porque lo que verdaderamente compramos no es comida con lo que alimentarnos.

En realidad lo que nos preocupa y buscamos como clientes, es disponer de una dieta correcta y equilibrada; queremos resolver de la forma más cómoda posible las diferentes comidas personales, sociales o familiares, queremos disponer de tiempo libre, queremos quedar bien con los amigos, familiares y conocidos, queremos dar satisfacción a nuestros hijos, a nuestros mayores...

Por lo tanto, en realidad lo que vendemos es: Dieta, salud, cocina y sobre todo soluciones para cada momento y circunstancia gastronómica.

Por lo tanto, lo que debo es pensar en como mi charcutería puede facilitar y favorecer el acto de la comida, en sus variados y diferentes momentos gastronómicos; desde una comida o cena ligera, para el hombre o la mujer; la merienda de los niños; un evento familiar; un acto social; un aperitivo de fin de semana; comer algo con rapidez; una comida saludable para la abuela, etc., etc..

En esto debemos pensar, y saber que lo que vendemos en realidad es la oportunidad y la posibilidad de resolver a través de un plato o un producto concreto, esta multitud de circunstancias concretas que nos depara el día a día, y el conjunto de circunstancias que rodean cada situación de comida.

Amadeo Servet

 Servicio de cortadores de jamón
cursillo de corte y aprovechamiento de jamón
ventajas
ventajas
opinión